- Cuatro de los que iban conmigo a clase son hoy profesores en la facultad. Imagínate: les he soplado los exámenes, he resuelto sus dudas, he pagado sus cafés… Los he formado yo, me lo deben todo. Ellos investigan, mantienen correspondencia con sabios de todo el mundo, están suscritos a las revistas científicas más prestigiosas, acuden a congresos… Y de vez en cuando charlamos. Ellos saben que yo era el mejor de la clase y que estoy donde estoy porque no quise hacer la pelota. Saben que sé más que ellos.
Estaban llegando a la catedral cuando el alemán le preguntó:
- ¿Tienes pruebas de lo que dices?
- Joder, qué pesado – respondió el patillero -. No, no tengo pruebas. ¿Tienes tú alguna, y no te ofendas, de que tu padre lo es? Pues yo tampoco porque no me importa. No me interesan las pruebas. Aquí lo único que cuenta es que tienes ante tus morros la oportunidad de ver tesoros góticos que no se muestran al público. Y yo me estoy jugando el cuello por enseñártelos a cambio de cincuenta euros de mierda. ¿Encima me vas a vacilar?.
Mientras el tipo se explayaba yo reconocí, sentados en otro banco a unos veinte metros, un par de antiguos amigos míos, de esos que haces en el colegio y luego ya no los vuelves a ver. Uno era alto, flaco y cabezón y el otro rubio con gran flequillo, también delgado y muy nervioso. El alto no recuerdo cómo se llamaba y el menos alto… Da igual.
- Lo que queremos es que vuelvas – decía el alto.
- No – decía el otro.
- ¿Por qué?
Los patos habían desaparecido. ¿Estarían durmiendo una especie de siesta? ¿duermen los patos? No soy más que un paleto de tantos, un ignorante orgulloso. El alto de mis dos amigos insistía.
- ¿Por qué, di?
El tipo de las patillas seguía dándome codazos.
- Tú, no te pierdas, que ahora viene lo mejor. Antes de llegar a la catedral le cojo así del brazo y le digo: “¿Sigues queriendo ver los tesoros?”. Y dice: “Sí, sí, por supuesto”. Y le digo: “Recuerda que me arriesgo mucho”. Y el alemán venga a decir que sí hasta que se cosca y saca la cartera.
Mayo 5, 2008 a las 12:32 am
Interesante tu forma de expresarte, muy buenos y creibles tus diálogos.