El coronel Días

Esablel coronel Fortipío Díaz

—en traje de luces—,

retoca su maquillaje,

se aclara la voz,

peina a mano su felpudo aceitoso

y sale de la tienda

para ver al Jodelotodo,

el Pájaro Cagador,

el que les llena de excrementos

“Falta munición”, se escucha,

“falta combustible”

Decide no tomar el té

 

La tropa silba un bolero

que aprendió del enemigo,

de oírles cantar, de noche,

más allá de la trinchera:

“Coronel, coronel Días

Hoy se ha vuelto tu apellido

más claro que una sentencia:

eso te queda de vida

Pronto serás abatido

Por eso tengo paciencia”

 

El coronel payaso acepta el reto,

tiene cosas por las que morir

Siempre las hay, a poco que uno se fije

Fortipío Díaz eyacularía

en su propio tormento

y encajaría un disparo

que le partiera los bigotes

antes que dar una señal de cobardía

Acertó

Dijo que no tomaría el té y no lo tomó

Nunca más

Anuncios

Puedes comentar lo que acabas de leer

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s