Test (XVII)

A las ocho menos diez de la mañana llevan a Nathalie en una cama rodante hasta la sala de conexión, en el último piso, y allí la anestesian. Cinco minutos más tarde traen a Deker del bloque de aislamiento, donde ha pasado la noche. Lleva una tobillera de electrochoque que se activa desde el mando a distancia que lleva uno de los celadores. Él intenta despedirse de ella, pero ya no puede oírle. En cuanto cae vencido por el sopor de la anestesia, les conectan los electrodos. Después retiran la tobillera de electrochoque. Sobre las cabezas de la pareja hay un monitor que informa de sus constantes vitales. El proceso transcurre con normalidad.

Deker despierta en la cama de su casa. Se gira hacia la izquierda y ve a Nathalie durmiendo, y también el despertador detrás de su cabeza. Son las ocho y cuarto de la mañana. Salta de la cama y empieza a vestirse a toda prisa.

—¿Qué haces? —dice Nathalie—. Vas a despertar a Single.

—Pero ¿sabes qué hora es? ¿Dónde están mis zapatos?

—Busca debajo de la cama. Me gustaría saber adónde vas tan deprisa.

—A trabajar.

—Pero si es sábado.

—¿Sábado? Menudo susto. Creía que llegaba otra vez tarde al trabajo.

—He tenido un sueño horrible. Nos arrestaban, nos condenaban sin pruebas y nos enchufaban a una máquina de vida virtual.

—Qué imaginación.

—Voy a prepararle el biberón a Single.

Nathalie se levanta y va a la cocina. Singlecaster abre un ojo y la observa desde su cuna, trenzada con cuerda de escalar, hasta que desaparece. La cuna pende del techo y se sujeta a la pared cuando se quiere evitar el balanceo. Deker se sienta en la cama. Se coloca los calcetines, ya sin prisa.

—Me siento bien —dice—. Lleno de energía.

Single mira a su padre hablando solo.

—Es algo extraño. Pero agradable.

Nathalie dice algo incomprensible desde la cocina. Single se incorpora agarrándose al entramado de cuerda de su cuna y asoma la cabeza. No pierde de vista a su padre. Minutos después regresa Nathalie agitando un biberón a modo de maraca. Algo llama su atención.

—La cuna de Single —dice.

—La mejor del mundo.

—Deker… Espera…

Single no pierde de vista el biberón y empieza a saltar en la cuna. Deker termina con los calcetines y se queda mirando a Nathalie. Ella deja el biberón sobre la mesilla de noche. Parece aturdida.

—¿Qué te pasa? —dice Deker.

Ella se desploma y queda tendida en el suelo.

Anuncios

2 thoughts on “Test (XVII)

Puedes comentar lo que acabas de leer

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s