Test (XX)

Bajo el sol matinal, la avenida Flasser ofrece una vista de lo más común. Los edificios, aunque limpios, no ganarían un certamen de arquitectura, ni siquiera en el año que se construyeron. El tráfico fluye lento, y el seto central fue sustituido hace mucho tiempo por cemento y una hilera de petrifarolas. Para Nathalie, sin embargo, es una de las mejores cosas que se pueden contemplar, en una de las mañanas más hermosas de su existencia. Acaba de salir del Centro Nacional de Adaptación número siete con Single en brazos. Está llorando. En el centro no han sido muy amables, pero no llora por eso. Llora de emoción por reencontrarse con su hija. Da la espalda al sol y se la queda mirando un buen rato, la besa, la abraza. Echa a andar hacia su casa, todavía con miedo de que alguien del centro salga a llevársela, alegando cualquier error administrativo.

Llegan a casa. Single lleva unos minutos llorando desesperada. Nathalie le cambia el pañal y la deposita en la cuna un momento. Su móvil está justo donde lo olvidó la tarde anterior, encima de la mesa del salón. Busca entre sus video-llamadas y encuentra la que mantuvo con su marido, mientras este regresaba a casa en el helibús. Detiene la imagen en el momento que él le muestra la octavilla de propaganda del viejo. Memoriza las letras que dan comienzo a las frases del primer párrafo. Después, las anota en un papel: T, E, S, T. Hace memoria y anota, debajo de cada una, su número de orden en el abecedario: 21, 5, 20, 21. Marca en su móvil todos los números seguidos. Segundos después, la pantalla muestra a un hombre bastante mayor, con un pañuelo alrededor del cuello.

—Tesla —dice ella.

El viejo carraspea:

—¿Quién?

—Soy amiga de Rubén Selgar. Usted habló con Deker hace dos días, con mi marido, en el helibús.

—Ah, sí. Me acuerdo —sonríe—. Pero no me hables de usted, mujer.

Media hora después, Nathalie sale del portal de su casa con Single en brazos. Hay un sedán de seis cilindros, color gris metalizado, aparcado cerca de la esquina, con el motor en marcha. El viejo que habló con Deker en el helibús está sentado al volante, vestido de general del Ejército de Tierra. Sonríe al ver a Nathalie con la niña.

Anuncios

One thought on “Test (XX)

Puedes comentar lo que acabas de leer

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s